domingo, 25 de agosto de 2013

2 + 2 = four & the cat

Hace un mes que dejamos nuestra querida Granada por la “belle Montréal". Desde nuestra llegada teníamos la intención de escribir un post contando nuestras aventuras, pero estos primeros días han tenido más tarea de la esperada.

Empecemos por la partida de Granada. La salida fue cuanto menos rocambolesca…Preparando las maletas, los niños y al gato, había que limpiar, escoger lo que se quedaba, lo que se regalaba y lo que podíamos llevar (difícil negociación). Además dejar la casa lista para los nuevos inquilinos y hacer esos pequeños arreglillos que habíamos dejado acumular.

La víspera del viaje nos fuimos a Málaga, porque nuestro gato (Kogui) tenía que pasar por aduana, como la más valiosa mercancía. En el puerto de Málaga, la veterinaria tenía que hacerle un informe, pero justo llevaban toda la mañana sin luz y tuvimos que ir donde los vecinos (una empresa privada de logística marítima) para imprimir los papeles, según ella “a los de al lado no les afecta la crisis”. Luego, ir al aeropuerto a hacerle los papeles de exportación definitivos en la aduana. Todo esto en una furgo alquilada donde no cabía un alfiler.

Al terminar las gestiones, nos fuimos a un hotelito muy recomendable en Torremolinos  que permitía gatos, por supuesto. Tomamos nuestro último gazpacho en suelo español y nos fuimos a la playa con Luna Mora.

Día D.
El día tan esperado ya había llegado, nos levantamos prontito con nuestras 14 piezas de equipaje (6 maletas + caja del gato + 2 sillas de niños + 4 maletas de mano + carrito de bebé). Con los niños dormidos, aún no entendemos como lo hicimos para llevar todo esto hasta el counter de AirTransat. Llegamos entre los primeros 5, pero las caras de los demás dejaban presagiar lo que venía; 1 hora de check in, llevar a Kogui a la terminal de carga y revisión de todo, hasta que finalmente conseguimos deshacernos del equipaje y subimos al avión. Afortunadamente, el vuelo estuvo bien, los niños muy tranquilos, el gato abajo con el equipaje y nosotros con una mezcla de emociones propia del migrante.

Para llegar al aéropuerto de Montréal es necesario sobrevolar toda la ciudad. Pudimos ver el imponenete río Saint-Laurent, muchas calles rectas, autopistas al norte y al sur de la ciudad y algunos edificios llamativos como el Parque Olímpico. Al aterrizar, llovía un poco en la ciudad y teníamos unos 27ºC aunque, con la humedad el calor era terrible. Pasamos a recoger los 13 bultos que llegaban al aeropuerto y tuvimos que alquilar un coche para ir hasta el quinto pinto a recoger a Kogui en la terminal de carga. Mientras Clara y el pequeño se fueron al piso que habíamos alquilado desde mayo, por el sistema de Trip Advisor (Flipkey).




El piso resultó muy agradable, en el barrio de Plateau-Mont Royal:  con las características escaleras montrealesas, los árboles a lado y lado de la calle que unen sus ramas por arriba y las pequeñas ardillas que van por ahí como si de un bosque se tratase. 





Los primero días trascurrieron entre gestiones y papeleos: Obtener el Número de Seguridad Social, conseguir la “Assurance Maladie, conseguir el cole de Edu y la guarde de Teo, contratar teléfono móvil y un largo etcétera. Pudimos conseguir un piso definitivo donde pasar el invierno, pero aquí generalmente se alquilan totalmente vacíos. Afortunadamente la dueña nos dejo un frigorífico y un sofá, las demás cosillas las hemos ido consiguiendo poco a poco, casi todo de segunda mano, que es un mercado que aquí se mueve muchísimo.

Ahora vivimos en el barrio Villeray, un poco mas lejos del centro, pero al lado de una estación del metro y a un paso del mercado Jean Talon. Edu irá al cole  a dos calles de casa y Teo irá a la guarde de  la Universidad de Montreal, a 6 estaciones de metro.

Este primer mes también nos ha permitido hacernos una idea de la ciudad, de las muchas cosas que nos gustan de ella y de lo que no entendemos, de lo que echamos en falta de nuestra querida Granada y hacer más reales nuestras expectativas de lo que viviremos estos 2 años… pero esto ya vendrá en las próximas entradas.